June 15, 2007

Pegarle de chanfle...


Riveros y el don de la pegada.

En el mundo del fútbol hay conciencia de que en varias ocasiones los partidos se ganan por medio de las pelotas paradas. Ya sea desde un córner, tiro libre o penal, los equipos sacan ventajas en esta faceta del juego. Por eso, siempre es importante ensayar movimientos tácticos y jugadas de laboratorios. El tiro libre es quizás la única jugada estática en la que el jugador se ve más tentado de rematar al arco que de emplear una jugada trabajada en la semana, como en el caso del tiro de esquina. De esta manera, es imprescindible tener un eximio lanzador en el once titular. La mayoría de los elencos cuentan con cada uno de ellos con una clara intención: sacar provecho en un partido cerrado o en pleitos dónde sencillamente no hay como entrarle al rival.

No me defino como un dotado pateador en la práctica, pero teóricamente creo saber la metodología para efectuar un correcto lanzamiento de este tipo. A continuación, una pequeña reseña de cómo realizar un buen disparo por medio de esta vía.

Instrucciones para patear un buen tiro libre:

Primero que todo, como señalan los expertos en la materia, antes de impactar el balón con el pie, el tronco se debe inclinar ligeramente hacia el sentido contrario del objetivo (el pórtico), es decir, hacia atrás. Esta etapa resulta fundamental a la hora de fabricar un buen lanzamiento de tiro libre. Si bien hay casos excepcionales, la primicia es la ya comentada.

Luego el ejecutante debe elegir su mejor perfil, ya sea el derecho o el izquierdo, cargando el peso del cuerpo al lado contrario del pie que impactará el esférico. Después de esto el lanzador debe asegurarse de la distancia que tomará para mandar la pelota a las redes o a las nubes. Los códigos del fútbol señalan que al tomar una corta carrera, el balón se proyectará en forma más suave. En vista de esta referencia, lo más conveniente sería colocarlo en algún extremo del arco, y no centrarlo, ya que esto facilitaría la tarea del portero. Por otro lado, también esta establecido que mientras más distancia corra el jugador, más furibunda y rápida será la trayectoria de la redondita.

En cuanto a los efectos que se le quiera proporcionar a la ejecución, todo dependerá de del lado del zapato y del modo de entrada a la pelota. Si el ejecutante quiere disparar un tiro cerrado, la opción que deberá elegir será abofetearla con el borde externo, popularmente conocido como el “3 dedos”. En cambio si el jugador apuesta por una trayecto más abierto, deberá impactarla con el borde interno del botín.

Finalmente, el deberá decidirse por donde entrarle a la ovalada. Si su intención es que vaya subiendo, entonces deberá entrarle mayormente por abajo. Si el talentoso pretende que el balón, en vez de ir en ascenso vaya arrastrado, se verá en la obligación de golpearlo en su parte media-superior.

Para terminar mi acotación, un humilde reconocimiento a los más brillantes ejecutores, bajo mi opinión, en este sentido. Próximamente: el penal.

En Chile:
Jaime Riveros
Néstor Raúl Gorosito
José Luis Sierra
Mauricio Donoso
Leonardo Rodríguez
Jorge Contreras
Matías Fernández
José Luis Díaz
Jorge Aravena
Héctor Vega
Mark González
Arturo Vidal

A nivel mundial:
Juninho Pernambucano
Ronaldinho
David Beckham
Roberto Carlos
Javier Chevantón
Zinedine Zidane
Sinisa Mijahlovic
Marcos Assuncao
Juan Román Riquelme

¿De qué manera influyen los medios de comunicación en la opinión pública?


Maradona: muerto y resucitado por dinero.

Muchas veces hemos escuchado que la sociedad cataloga al periodismo como el cuarto poder del estado, aparte del legislativo, judicial y el ejecutivo. Esta afirmación no hace más que apoyarse en una característica y/o facultad que tiene el mundo de los medios de comunicación: el generar debate y controversia en la opinión pública, que a través de la televisión, radio, diarios, etc. se genera opiniones y toma decisiones con respecto a algún tema o hecho acontecido.

Expertos de las comunicaciones durante el transcurso del siglo XX, como Harold Lasswell y Schramm, han establecido diferentes teorías en cuanto a la capacidad de los medios de poder influenciar en la sociedad, siendo las más importantes; la teoría de la aguja hipodérmica, que señala que existe un sometimiento del pueblo frente a la actividad: la gente se comporta y configura su vida conforme a los medios de comunicación (este mecanismo fue empleado en la segunda guerra mundial por Hitler a través de una fuerte propaganda política mediante las emisoras de radio y afiches, que lograban “golpear” y hacer un llamado al sensible y dolido pueblo alemán) y otro tópico que establece que existen los “líderes de opinión”, personas que dentro de una audiencia, familia o grupo son más cultas e informadas que la mayoría y difunden su ideología o mirada de un hecho a los demás integrantes de la coalición. Estos personajes influyen de sobremanera en las ideas de cada grupo, ya que las demás personas lo ven como un ejemplo a seguir.

Los medios masivos de comunicación deben cumplir con un rol verosímil en cuanto a la información que es entregada y receptada por las audiencias. Por ejemplo, supogamos que 2 personas sostienen una conversación totalmente común y corriente. Un individuo señala que el presidente cambió a todos los ministros, y el otro hombre le responde como puede comprobar aquello, y el aludido le comenta que se enteró viendo la televisión. Así de fácil, le da argumento a sus dichos, ya que algo que es entregado por un canal o radioemisora debe tener un grado de veracidad y de ser creíble para la sociedad.

Por otro lado también en algunos casos, el mundo de las comunicaciones no suele ser tan perfecto como piensa la mayoría. Voy a citar un “malentendido” que sucedió hace un par de semanas al otro lado de Cordillera. El argentino Diego Armando Maradona, quizás el mejor jugador de fútbol de todos los tiempos, estuvo internado casi 1 mes en una clínica bonaerense, debido a una hepatitis alcohólica aguda. Corrió el rumor de que el “diez”, como es apodado popularmente, habría fallecido debido a la enfermedad ya nombrada. Fue así como algunos medios de comunicación dieron a conocer al mundo esta noticia como un hecho confirmado. Sin embargo, sólo había sido un “macabro” rumor. Los medios tuvieron que retractarse, asumiendo las responsabilidades y el desprestigio que podría recaer sobre ellos, al comunicar informaciones falsas. Fue más fuerte el deseo de vender y provocar impacto que cumplir con uno de los aspectos fundamentales en el periodismo: El sentido de veracidad y credibilidad al comunicar.

Como conclusión, bajo mi perspectiva puedo afirmar que el periodismo es un factor determinante en nuestras vidas y cumple un rol importantísimo en la sociedad, ya que nos entrega “las herramientas”,por llamarlas de alguna forma, para que nosotros podamos tomar decisiones y formar nuestras propios enfoques. Es aquí donde me hago las siguientes interrogantes: ¿Cómo funcionaría una sociedad sin la acción de los periodistas?, ¿Seríamos capaces de poder tener opinión frente a algo que haya ocurrido?,¿Existiría la libertad de expresión?.
Sin duda que el concepto de “Opinión pública” no existiría, seríamos seres que nos inclinaríamos sólo por instintos o sentimientos, y no por ideales o tendencias, lo que nos colocaría casi a la misma altura de los animales o del hombre primitivo.

“El periodismo es el cuarto poder del estado”. Quizás esta frase para muchos, y me incluyo, podrá sonar un poco exagerada, pero por lo que explicaba hace un par de líneas, enfocándonos en la influencia que tienen los medios en nuestras vidas y acciones, esa conexión de palabras no parecen tan descabellada.